MUJER Y NADA
Desprotegida,
sin más vida que la puesta,
que se escapa sin medida,
sin querer deja herida,
más que aquella que se olvida.
Y no puedo más que gritar.
que mi mundo él derriba,
y su voluntad en mi prodiga.
Es mi lucha perdida,
Soy un brazo roto, un ojo morado, una ceja partida.
Soy no más que una miga,
un desafortunado encuentro,
un anuncio de mi ausencia escrita.
Lo que tú quieras que sea,
lo seré para que ellos no vean,
que sólo queda tumbada y fría,
una mujer perdida,
y un brazo roto, un ojo morado, una ceja partida.

Presentada al concurso de Microrrelatos contra la violencia de género de la UMH.
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